El 12 de Octubre analiza cómo la técnica de ablación influye en las lesiones para tratar la fibrilación auricula

Un estudio publicado este 7 de octubre compara la ablación por campo pulsado con el criobalón y apunta a que la forma de colocar el catéter puede influir en las lesiones generadas durante el aislamiento de las venas pulmonares.
fibrilación auricular

Un estudio publicado este 7 de octubre compara la ablación por campo pulsado con el criobalón y apunta a que la forma de colocar el catéter puede influir en las lesiones generadas durante el aislamiento de las venas pulmonares.

Cardiólogos del Hospital Universitario 12 de Octubre han publicado nuevos datos sobre uno de los procedimientos utilizados para tratar la fibrilación auricular: el aislamiento eléctrico de las venas pulmonares mediante ablación.

El estudio, publicado este 7 de octubre en Frontiers in Cardiovascular Medicine, compara las lesiones que permanecen en la pared posterior de la aurícula izquierda después de utilizar dos tecnologías diferentes: la ablación por campo pulsado (PFA) y la ablación mediante criobalón.

La PFA se ha incorporado con rapidez al tratamiento intervencionista de la fibrilación auricular porque utiliza campos eléctricos para actuar sobre el tejido cardíaco, en lugar del frío o el calor empleados por otras técnicas.

Una de las cuestiones que se investigan actualmente es hasta qué punto las distintas tecnologías pueden producir lesiones fuera de la zona que se pretende aislar y qué factores influyen en su extensión.

74 pacientes analizados

Los investigadores estudiaron a 74 pacientes que habían sido sometidos posteriormente a un nuevo mapeo electroanatómico de la aurícula izquierda. De ellos, 49 habían recibido ablación por campo pulsado y 25 habían sido tratados mediante criobalón.

El análisis no encontró diferencias estadísticamente significativas en la extensión de las lesiones crónicas de la pared posterior entre ambos grupos.

El área media aislada fue de 8,3 centímetros cuadrados con PFA y de 9,5 con criobalón. Tampoco se observaron diferencias relevantes en el porcentaje de pared posterior aislada ni en la anchura mínima del tejido que permanecía eléctricamente activo.

Procedimientos más cortos con campo pulsado

Sí se encontraron diferencias importantes en la duración del procedimiento.

El tiempo medio fue de 44,2 minutos con ablación por campo pulsado frente a 65,8 minutos con criobalón. También se redujeron el tiempo que el catéter permaneció dentro de la aurícula izquierda y la exposición a fluoroscopia.

Los investigadores plantean que estos resultados pueden ayudar a explicar por qué estudios previos han descrito extensiones diferentes de las lesiones producidas con PFA.

Una de las hipótesis es que no intervenga únicamente la fuente de energía empleada, sino también la manera en que el catéter se coloca y se alinea con las venas pulmonares durante el procedimiento.

El estudio es observacional, se ha realizado en un único centro y cuenta con una muestra limitada. Sus autores consideran por ello que los resultados deben confirmarse mediante estudios prospectivos con un mayor número de pacientes.

La investigación está firmada principalmente por profesionales del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario 12 de Octubre y del Instituto de Investigación i+12, con participación del Hospital Universitario de Getafe, CIBERCV y la Universidad Complutense de Madrid.