Cirujanos otorrinolaringólogos de toda España analizan en el ICOMEM los abordajes más complejos de esta región anatómica y los avances en navegación quirúrgica que permiten intervenir con mayor precisión junto al cerebro y la órbita.

Hay intervenciones en las que apenas unos milímetros condicionan cada movimiento del cirujano. Es el caso de la cirugía del seno frontal, una cavidad situada sobre los ojos cuya comunicación con la nariz puede discurrir por un conducto de apenas cuatro milímetros de anchura. A esta dificultad se añade su proximidad a dos estructuras especialmente delicadas: el cerebro y la órbita ocular.
«Es una cirugía muy detallista», explica el Dr. José Miguel Villacampa Aubá, especialista en Otorrinolaringología de la Fundación Jiménez Díaz, durante la segunda edición de Frontal sin tapujos, una reunión científica celebrada el 14 de octubre en el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid (ICOMEM).
El encuentro ha reunido a cirujanos otorrinolaringólogos de distintos puntos de España para analizar casos clínicos complejos, compartir técnicas quirúrgicas y conocer los últimos avances tecnológicos aplicados a la cirugía del seno frontal.
Una cirugía de milímetros junto al cerebro y la órbita
La principal dificultad de estas intervenciones reside en la anatomía del seno frontal y, especialmente, en su estrecha vía de drenaje hacia la cavidad nasal.
Villacampa explica que este conducto puede tener entre ocho y diez milímetros de longitud y apenas cuatro milímetros de anchura. Cuando se obstruye y es necesario intervenir, uno de los principales desafíos consiste en conseguir una apertura suficientemente amplia y evitar que vuelva a cerrarse durante la cicatrización.
A ello se suma la proximidad de estructuras anatómicas críticas. «Está rodeado del ojo por un lado y del cerebro por la parte de arriba», señala el especialista, que destaca la precisión necesaria para trabajar en un espacio tan reducido sin lesionar las zonas próximas.
Las enfermedades que pueden requerir este tipo de intervenciones son principalmente inflamatorias, como la rinosinusitis crónica, aunque también se abordan mucoceles, osteomas y determinadas lesiones tumorales, entre ellas los papilomas invertidos, que pueden presentar un comportamiento localmente agresivo.
Durante los últimos años, la incorporación de instrumental endoscópico avanzado, fresas curvas, motores angulados y nuevos sistemas de visualización ha ampliado las posibilidades quirúrgicas.
Según explica Villacampa, aproximadamente el 95 % de las intervenciones del seno frontal que realizan en su práctica pueden resolverse mediante técnicas endoscópicas, reservando los abordajes abiertos para situaciones seleccionadas.
Esta evolución permite acceder a la región a través de las fosas nasales y abordar lesiones que anteriormente podían requerir procedimientos más invasivos.

La navegación quirúrgica permite localizar el instrumental durante la intervención
Uno de los principales contenidos de la reunión ha sido la presentación de un nuevo sistema de navegación quirúrgica de Medtronic, diseñado para facilitar la orientación anatómica durante intervenciones especialmente complejas.
La tecnología utiliza imágenes preoperatorias del paciente, generalmente obtenidas mediante tomografía computarizada, que se relacionan con la posición del instrumental quirúrgico a través de un proceso de registro.
De este modo, el sistema permite visualizar dónde se encuentra la punta del instrumento sobre las imágenes anatómicas del paciente, proporcionando información adicional sobre su proximidad a las distintas estructuras durante la operación.
Esta funcionalidad adquiere especial relevancia en la cirugía del seno frontal, donde el reducido espacio de trabajo y la cercanía del cerebro y la órbita obligan a extremar la precisión.
La navegación no sustituye la visión endoscópica ni el conocimiento anatómico del cirujano, pero constituye una herramienta complementaria que ayuda a orientar los movimientos y tomar decisiones durante la intervención.
La plataforma presentada también está concebida para incorporar futuras funcionalidades tecnológicas, entre ellas posibles aplicaciones de inteligencia artificial que podrían ampliar las capacidades de asistencia a la planificación y navegación quirúrgica.
Del abordaje endoscópico a los casos de mayor complejidad
A lo largo de la jornada, los especialistas han revisado distintas técnicas para acceder al seno frontal, desde los abordajes endoscópicos más habituales hasta procedimientos ampliados destinados a resolver situaciones anatómicas especialmente difíciles.
El programa ha incluido la revisión de técnicas Draf, el análisis de complicaciones intraoperatorias y la discusión de casos clínicos mediante vídeos de intervenciones reales.
La presentación de estos procedimientos ha permitido compartir experiencias sobre las dificultades que pueden surgir durante la cirugía y las diferentes estrategias disponibles para resolverlas.
Otro de los aspectos abordados ha sido la importancia de mantener una vía de drenaje adecuada después de la intervención, ya que la tendencia al cierre durante la cicatrización puede condicionar la evolución del paciente y hacer necesarias nuevas actuaciones. Para Villacampa, disponer de instrumentos más sofisticados y de tecnologías de apoyo a la navegación ha supuesto un avance importante en el tratamiento de estas lesiones, especialmente en los casos que requieren ampliar el acceso quirúrgico en una región anatómica tan limitada.
Una reunión superespecializada que se consolida
Frontal sin tapujos ha celebrado en el ICOMEM su segunda edición, consolidándose como un encuentro especializado en cirugía del seno frontal.
La reunión, con la colaboración tecnológica de Medtronic, ha permitido compartir experiencias entre profesionales dedicados a la rinología y la cirugía endoscópica de la base del cráneo, así como analizar las posibilidades que ofrecen los nuevos sistemas de navegación.
Villacampa destaca la participación de cirujanos de toda España y el interés creciente por un encuentro centrado exclusivamente en una región anatómica de elevada complejidad.
La jornada pone de relieve cómo la combinación de experiencia quirúrgica, conocimiento anatómico e innovación tecnológica está ampliando las posibilidades de la cirugía endoscópica, especialmente en intervenciones en las que cada milímetro cuenta.