La investigación, realizada con 391 pacientes, muestra que combinar el índice de cadenas ligeras kappa con el análisis de bandas oligoclonales puede mejorar la identificación de la enfermedad. La estrategia más adecuada depende de la localización de los primeros síntomas.

ESCLEROSIS MÚLTIPLE

El diagnóstico precoz de la esclerosis múltiple puede beneficiarse de una interpretación más precisa de los biomarcadores presentes en el líquido cefalorraquídeo. Un estudio del Hospital Universitario Ramón y Cajal, publicado en Frontiers in Immunology, ha evaluado diferentes puntos de corte del índice de cadenas ligeras kappa y su combinación con otras pruebas utilizadas para detectar la enfermedad.

La investigación, desarrollada por profesionales de los servicios de Inmunología y Neurología del hospital y del Instituto Ramón y Cajal de Investigación Sanitaria (IRYCIS), ha analizado 391 pacientes con síndrome clínico aislado, es decir, personas que habían presentado un primer episodio neurológico compatible con una enfermedad desmielinizante.

El objetivo era determinar qué valores del índice kappa permiten identificar con mayor precisión a los pacientes que desarrollan esclerosis múltiple y en qué situaciones es conveniente complementar esta medición con el análisis tradicional de bandas oligoclonales.

Una alternativa automatizada a las bandas oligoclonales

La detección de bandas oligoclonales en el líquido cefalorraquídeo constituye una herramienta consolidada en el diagnóstico de la esclerosis múltiple, porque permite identificar la producción de inmunoglobulinas dentro del sistema nervioso central.

Sin embargo, su análisis requiere procedimientos especializados. La medición de las cadenas ligeras libres kappa representa una alternativa más automatizada y reproducible, incorporada como opción diagnóstica en los criterios de McDonald de 2024.

El estudio del Ramón y Cajal ha evaluado diferentes puntos de corte de este biomarcador para determinar cuáles ofrecen mejores resultados en la práctica clínica.

Los investigadores analizaron muestras de líquido cefalorraquídeo y sangre de pacientes incorporados entre 2017 y 2022, con un seguimiento mínimo de tres años.

Durante ese periodo, 328 de los 391 participantes recibieron un diagnóstico de esclerosis múltiple.

La precisión depende de cómo comienza la enfermedad

Los resultados muestran que un punto de corte del índice kappa de 15, combinado con el análisis de bandas oligoclonales cuando el valor es inferior, ofreció buenos resultados en el conjunto de pacientes, con una sensibilidad y especificidad superiores al 90 %.

Sin embargo, los investigadores encontraron diferencias importantes según la localización del primer episodio desmielinizante.

En pacientes cuyo cuadro inicial no era una neuritis óptica, determinados métodos de interpretación del índice kappa ofrecieron resultados comparables a los de las bandas oligoclonales, lo que podría reducir la necesidad de realizar esta última prueba en determinados casos.

Por el contrario, en los pacientes que debutaron con neuritis óptica, el índice kappa mostró una menor especificidad. En este grupo, las bandas oligoclonales, solas o combinadas con un punto de corte kappa de 15, proporcionaron mayor precisión diagnóstica.

Análisis más individualizado

El hallazgo pone de manifiesto que no existe necesariamente un único punto de corte óptimo para todos los pacientes con sospecha de esclerosis múltiple.

La localización de las primeras manifestaciones clínicas puede condicionar el rendimiento de las pruebas y debe tenerse en cuenta al interpretar los resultados.

Para la práctica clínica, esta investigación aporta información que podría ayudar a optimizar los algoritmos diagnósticos y a utilizar de manera más eficiente los recursos del laboratorio.

No obstante, el índice kappa no constituye por sí solo una prueba definitiva de esclerosis múltiple. Su interpretación debe integrarse con la exploración neurológica, la resonancia magnética y el resto de los criterios diagnósticos.

El trabajo refuerza la investigación sobre biomarcadores que permitan avanzar hacia un diagnóstico más preciso y adaptado a las características de cada paciente.